En este momento estás viendo Lectura compartida, una beneficiosa ventana abierta al mundo para personas dependientes

Lectura compartida, una beneficiosa ventana abierta al mundo para personas dependientes

Parece que la lectura en voz alta se reserva sólo para leer los cuentos a los más pequeños de la casa. Sin embargo, en este articulo te voy a contar los beneficios más destacados de la lectura compartida para las personas mayores y/o dependientes.

La conversación, el comentario, la interactuación o la compañía son ingredientes fundamentales en esta labor, destinada especialmente a personas mayores, a quienes no pueden leer por sí mismas, que viven solas, son dependientes, o que poseen algún tipo de discapacidad, deterioro cognitivo o escasa competencia lectora.

Me detengo en los siguientes beneficios:

Seguir la lectura que otra persona hace obliga al receptor a mantener la atención, la concentración y la comprensión, lo que estimula el cerebro. Se potencia la capacidad de observación, lo que contribuye a prevenir demencias y problemas cognitivos muy relacionados con la edad.

Escuchar mientras otra persona te relata aventuras es un entretenimiento estrella que ayuda a pasar el tiempo mucho más rápido y de una forma divertida. Por otra parte, los psicólogos recomiendan la lectura para que los mayores centren sus pensamientos en otros focos, olvidando al menos, por un rato el desánimo, la pérdida de autoestima o las preocupaciones sobre la salud.

También se ha demostrado que quienes escuchan leer activamente son capaces de incrementar la conectividad de sus neuronas, incluso se asegura que quienes se mantienen mentalmente en forma a lo largo de su vida corren menos riesgo de padecer alzhéimer, párkinson y enfermedades cardiovasculares.

Tanto los conocimientos que transmite la lectura como la posibilidad que ofrece viajar a otros lugares, culturas y momentos de la historia, escuchando el relato leído de cualquier novela, ensayo o biografía incentivan la relajación y el bienestar. Además, calma los estados de ansiedad, especialmente entre los mayores que viven solos.

Algunas personas mayores que tienen dificultades de conciliación del sueño encuentran en la lectura a domicilio la solución perfecta.

Por ejemplo, a mí como persona dependiente me encanta escuchar una buena lectura. Pienso que los libros nos ayudan a entender mejor la situación personal de aquellos que nos rodean. A su vez, las personas dependientes necesitamos sentirnos acompañadas y la lectura narrada es un excelente remedio.

Este ejercicio es una fuente inagotable de estímulos para la imaginación. Cuando escuchamos una historia, nuestra mente crea imágenes vívidas en respuesta a las descripciones del autor. Esta actividad mental fomenta la creatividad y la capacidad de visualizar, habilidades esenciales en la resolución de problemas y la toma de decisiones.

Hace siglos las narraciones orales eran fundamentales para la preservación de la historia, la transmisión de valores y creencias. En la era digital, la lectura en voz alta no ha perdido su relevancia, sino que ha encontrado nuevas formas de expresión. Los audiolibros, por ejemplo, son una manifestación moderna de la lectura en voz alta que nos permite a las personas disfrutar de historias de manera autónoma. Esta adaptación demuestra que la esencia de leer en voz alta sigue siendo valiosa, incluso en un mundo saturado de pantallas.

Los profesionales de Gerosol que trabajan con personas mayores en labores de acompañamiento, tareas domésticas y atención personal a menudo leen para los usuarios por petición expresa de los mismos, lo que significa que la lectura a domicilio hace tiempo que se practica con muy buenos resultados para la salud.

Una frase impactante, intrigante o poética puede ser el anzuelo perfecto para enganchar al lector desde el principio. En definitiva, considero que un libro compartido se convierte en un estupendo alimento para la mente y el corazón.