Posts sobre Alzheimer

Unión entre el Alzheimer y la Terapia Ocupacional

Damos las gracias a nuestro Terapeuta Ocupacional José Rico que nos ayuda en este post a conocer desde su experiencia, la enfermedad del Alzheimer y cómo la terapia ocupacional puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

 

Para empezar voy a describir la Enfermedad de Alzheimer y las principales etapas de la misma y vamos a ir viendo cómo podemos colaborar en cada una de ellas.

 ¿Qué es el Alzheimer?

Alzheimer es una enfermedad del cerebro que afecta la habilidad de las personas para recordar, razonar y comunicarse. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, un término general para describir los problemas de la memoria y otras funciones mentales.

 

 

 

 

 

Hay cinco etapas asociadas con la enfermedad de Alzheimer: enfermedad de Alzheimer preclínica, deterioro cognitivo leve debido a la enfermedad de Alzheimer, demencia leve debido a la enfermedad de Alzheimer, demencia moderada debido a la enfermedad de Alzheimer y demencia severa debido a la enfermedad de Alzheimer.

Alzheimer Preclínica: En esta etapa no hay ningún síntoma de la enfermedad, solamente se puede ver a nivel de investigación mediante una serie de pruebas de imágenes.

-Deterioro cognitivo leve debido a la enfermedad de Alzheimer: En esta etapa aparecen cambios leves en su memoria y capacidad de pensamiento. Estos cambios no llegan a ser lo suficientemente significativos como para afectar en el trabajo o en las relaciones, también tienen dificultad para recuperar información sencilla como puede ser una conversación diaria o saber dónde están las «llaves de casa´´.

En esta etapa es cuando la Terapia ocupacional puede empezar a intervenir. Principalmente se trabajarán ejercicios de estimulación cognitiva relacionados con las áreas de la orientación temporal, memoria a corto plazo y función ejecutiva. El objetivo es mantener las capacidades mentales todo el tiempo posible.

 

 

 

 

 

Demencia leve a causa de la enfermedad de Alzheimer: En esta etapa se suele diagnosticar la (EA), los síntomas más característicos generalmente son: Dificultad para resolver problemas, tareas complejas y juicios sólidos, Pérdida de memoria de eventos recientes, Cambios conductuales, Dificultad para expresar y organizar pensamientos, Perdida de objetos.

En esta etapa tenemos que empezar a ser muy pacientes con el enfermo, tener en cuenta que «dejar de hacer las cosas que has hecho siempre y no saber porque ahora no te sale´´, es horrible. Y es probable que esa frustración se refleje en un enfado, o en un estado apático donde la persona se niega a realizar cualquier actividad. Tenemos que seguir realizando estimulación cognitiva sobre todo la que este mas relacionada con las áreas más afectadas de esa persona. Es importante mezclar actividades fáciles, con actividades más complejas donde tengas que «echarle una mano´´. La intención es no aumentar los niveles de frustración. El objetivo sigue siendo mantener/retrasar la perdida de la capacidades cognitivas.

Demencia moderada a causa de la enfermedad de Alzheimer: Síntomas más característicos generalmente: Experimentar una pérdida de memoria mayor. Mostrar un juicio cada vez menor. Necesitar ayuda con Actividades de la vida diaria (AVD´s). Cambios significativos en su conducta.

En esta fase la persona se vuelve dependiente en algunas tareas, muchas de las acciones que antes hacía, ahora es incapaz de realizarlas, necesitan ayuda en algunas de las AVD´s básicas e instrumentales.

En esta fase es importante que los cuidadores principales sean muy pacientes y cariñosos. Lo que menos necesita una persona que tiene la EA es que la griten y la metan prisa. Todas las ordenes que se den, tiene que ser claras y sencillas y debemos asegurarnos que la persona lo ha entendido.

En esta fase está recomendada la actividad física, aparte de trabajar el aparato motor de la persona, también se pueden estimular áreas que ayuden al mantenimiento de la autonomía de la persona.

Demencia grave a causa de la enfermedad de Alzheimer: Generalmente esta etapa se caracteriza por: Perdida de autonomía en Las AVD´s básicas. Perdida de la capacidad de comunicarse. Perdida de capacidades motoras.

En esta etapa la persona se vuelve completamente dependiente. Hay que intentar en la medida de lo posible intentar mover las extremidades aunque sean movimientos pasivos, ya que los músculos se vuelven rígidos. En el caso que la persona no se mueva hay que hacerla cambios posturales a lo largo del día y de la noche. Hay que tener mucho cuidado con la comida, ya que la deglución se vuelve muy deficiente y se pueden producir aspiraciones, que pueden terminar en neumonías.

En pocas palabras lo que el Terapeuta Ocupacional hace en el proceso de la Enfermedad de Alzheimer es: retrasar en medida de lo posible, la pérdida de capacidad y de autonomía a través de diferentes técnicas que mantienen y estimulan las capacidades cognitivas y funcionales de la persona. Al mismo tiempo da todas las pautas necesarias a la familia/cuidador para mantener la mayor calidad de vida de las personas.

Para nosotros hay tres pilares básicos para tratar esta enfermedad: Respeto, paciencia y cariño.

Tercera edad, la oscura cueva del olvido

“Cuando yo vivía en Segovia…”, “Cuando yo estuve en América…”, “Cuando trabajaba en Renfe…” Todos tenemos recuerdos y una memoria llena de imágenes, de sucesos lejanos y recientes, y de vivencias de nuestra infancia y adolescencia. Entrelazados en el tiempo con las emociones, conforman la historia de nuestra vida. Muchas personas mayores narran trozos de su historia, entre nostalgia e ilusión por encontrar alguien que les escuche. Pero a veces no resulta fácil, porque la historia se repite una y otra vez y terminan por contar siempre lo mismo.

Resulta un consuelo saber que según se envejece es normal olvidar ciertas cosas. La memoria, al igual que los músculos y los huesos, se debilita con el paso de los años. El flujo de sangre al cerebro en las personas mayores a veces disminuye, lo que puede perjudicar la memoria y causar cambios en las destrezas cognitivas.

Conocer la dimensión de cada olvido

Cuando comenzamos a olvidar cosas habituales, lo que más tememos es que sea el principio de una grave enfermedad, como el alzhéimer. Pero, aunque todos estamos expuestos a padecer algún tipo de demencia, las señales de olvido que aparecen de manera temprana, antes incluso de los 50 años, no conducen necesariamente a una enfermedad mental.

 

 

 

 

 

En general, en un olvido benigno, la persona olvida detalles de una situación y es consciente de lo que le pasa, se preocupa y trata de compensarlo dando una explicación o disculpándose. En cambio, un olvido patológico es un escenario completamente diferente: la persona olvida una situación por completo y es el familiar quien está preocupado. Hay que discriminar la causa entre vejez o enfermedad.

Es verdad que puede ser complicado para una persona sin formación en demencias saber cuándo debe buscar una opinión profesional ante los “fallos mentales” de un familiar cercano. Algo que puede ayudarnos es considerar las consecuencias de estos fallos en la vida diaria del individuo. A veces incluso se siente que la personalidad de nuestro ser querido está cambiando, que ya no parece el mismo. Si nos encontramos en la situación de llegar a plantearnos cosas como “últimamente no conozco a mi madre” o “cómo ha cambiado mi padre en los últimos meses”, no debemos dudar en pedir una opinión profesional acerca de esos cambios.

Una maraña de recuerdos cada vez más difícil de desenredar

A modo de ejemplo, para la persona con Alzheimer, presente, pasado y futuro se entremezclan en una suerte de nueva vida tejida con la lana deshecha de los recuerdos. Tiempo y espacio dejan de ser las bases sobre las que se apoya su sentido de la orientación, llegándose a sumir en una confusión que a veces, y ya en etapas avanzadas, pueden hacerle olvidarse hasta de sí mismo.

En Gerosol Asistencia, cuidamos de nuestros mayores de la mejor manera que sabemos, con calidad tanto profesional como humana.

El olvido involuntario va despojando una a una de hojas el árbol de la memoria. Ese olvido involuntario, que arranca episodios enteros de la vida, es un monstruo voraz que provoca un dolor extremo para quienes lo observan desde cerca. Por ello es tan importe que las personas mayores perciban en todo momento el afecto de quien le rodean.

Parkinson: Las esperanzas puestas en la investigación

Hasta la fecha el Parkinson es una enfermedad degenerativa que aumenta con la edad, y actualmente no tiene cura. Se sabe que es un problema relacionado con la estructura de una proteína, y es más frecuente en personas mayores de 50 años y sobre todo en ancianos, aunque algunas veces se presenta en jóvenes, principalmente por el factor hereditario. Además, es una enfermedad que no distingue entre sexos, y afecta a ambos géneros por igual.

Una enfermedad neurodegenerativa actualmente sin cura

El Parkinson ocurre cuando las neuronas del cerebro que producen la dopamina (sustancia química cerebral que utilizan las neuronas como apoyo al control del movimiento muscular), se destruyen lentamente. Sin la dopamina, las neuronas en esa parte del cerebro no pueden enviar mensajes apropiadamente, llevando a la pérdida de la función muscular.

Algunos de los síntomas tempranos que pueden ayudar al diagnóstico de esta enfermedad son la pérdida de olfato, el aumento del estreñimiento y los trastornos del sueño o del estado de ánimo. Cuando la enfermedad se encuentra en un estado más avanzado, pueden aparecer temblores de manos, brazos o piernas, así como rigidez y lentitud en los movimientos. En fases más graves, estos temblores pueden ser tan pronunciados que no permitan realizar tareas básicas, como sujetar un tenedor, escribir o controlar el ratón de un ordenador.

 

 

 

 

 

Se calcula que el Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente del mundo, sólo superado en nivel de incidencia por el Alzheimer, con más de 300.000 enfermos en España. El salto en la mejora de la calidad de vida del enfermo se dará cuando se consiga detectar la enfermedad en estadios incipientes. Ya que cuando la enfermedad da la cara con las primeras manifestaciones de temblores o falta de memoria, la mitad de las neuronas afectadas ya han sido eliminadas. Por tanto, es necesario conocer los factores de riesgo y poder pronosticar cualquier evidencia de sospecha.

Avances científicos esperanzadores

En la actualidad, los tratamientos contra esta enfermedad habían servido para paliar sus síntomas, pero no para frenar su desarrollo. Sin embargo, recientemente, un grupo de científicos españoles del hospital Vall d’Hebron y del Clínic-Idibaps de Barcelona han descubierto que una nueva propuesta terapéutica reduce la expresión de una de las principales proteínas implicadas en la progresión del párkinson, la alfa-sinucleína.

Los expertos en la materia han publicado en la revista Molecular Therapy que la administración por vía intranasal en ratones del compuesto terapéutico puede inhibir la síntesis de la proteína responsable del desarrollo de enfermedad de Parkinson. A pesar de que esta terapia se encuentra en fase preclínica, los resultados permiten avanzar en el conocimiento sobre el Parkinson y su cura.

Otra buena noticia en relación con el tratamiento de esta enfermedad es que finales de 2018 es la fecha propuesta para el inicio de los primeros ensayos clínicos en humanos con células madre para tratar el Parkinson

Esperemos que estas nuevas luces en el campo médico-científico, puedan ayudar a personas con Parkinson a recuperar su vida normal o al menos a mejorarles la calidad de vida.

Fuente de informacición:

http://www.lasexta.com/noticias/ciencia-tecnologia/investigadores-espanoles-descubren-nuevo-tratamiento-probado-ratones-que-reduce-avance-parkinson_201802035a75f84c0cf20e2c8b51bcdb.html

Animales terapéuticos, algo sorprendente

Las mejores medicinas no siempre vienen en forma de cápsulas o de inyecciones, sino que a veces tienen cuatro patas y son muy peludas. Los animales, sean domésticos, de compañía, de granja o salvajes brindan numerosos beneficios al ser humano que incluso han sido comprobados por los profesionales de la medicina. Si eres de las personas que no tienen mascota, una vez hayas leído este artículo quizá te replantees tu situación o simplemente el concepto sobre ellos.

Relación directa con nuestro organismo

El contacto con un animal, con el cual se ha establecido un vínculo afectivo, hace que liberemos oxitocina, la hormona relacionada con el placer. También se reducen los niveles de cortisol en la sangre, indicador fisiológico del estrés y aumentan el nivel de endorfinas, que son las responsables de la sensación de bienestar. Más allá de estos visibles beneficios, también el ritmo cardíaco se ve reducido y se fomenta la reducción de la presión arterial.

Además de los efectos de apoyo social para el propio individuo, tener cerca una mascota modifica en sentido positivo la percepción que los demás tienen de una persona y facilita las relaciones sociales. Y es que la relación con un animal de compañía puede ser utilizada para promover la empatía con los seres vivos en general y con las personas en particular.

Pero más allá de los beneficios que supone el simple contacto, el cuidado e incluso la educación del animal, esta afinidad innata de los humanos y los animales se puede utilizar asimismo con fines terapéuticos. Por ejemplo, en personas con dificultades para comunicarse, con falta de motivación, de atención y de concentración, o con una baja autoestima, en las que se quiere promover el sentido de la responsabilidad o que presentan cualquier otra problemática de comportamiento, incluida la enfermedad mental.

Gran variedad de animales

La terapia asistida con animales es una modalidad de tratamiento terapéutico en la que un animal que cumple determinados criterios forma parte integral del proceso. Este tipo de terapia está dirigida por un profesional de la salud que marca los objetivos específicos del tratamiento. Su propósito es el de fomentar la mejoría en el funcionamiento físico, social, emocional y/o cognitivo de los seres humanos. Se puede realizar en una amplia gama de contextos y puede llevarse a cabo en grupo o de forma individual. El proceso debe ser documentado y evaluado por el profesional. Los animales que más frecuentemente son utilizados para la terapia asistida con animales son los delfines, los caballos y los perros. No obstante, se pueden emplear casi todos los animales

En el caso particular de los perros, están entrenados para ayudar a personas discapacitadas a llevar una vida normal y sin depender de los demás. Son bien conocidos, entre la mayoría de la población, los perros lazarillo o perros guía, de cuyo adiestramiento en nuestro país se encarga la Organización Nacional de Ciegos (ONCE). Entre las razas de perros seleccionadas predominan el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el Pastor Alemán.

Animales 1

Los delfines son otros de los animales usados como terapia en los últimos años. Algunos expertos defienden la terapia con delfines como uno de los tratamientos más efectivos para tratar enfermedades como el autismo, síndrome de Down, parálisis cerebral, etc.  Algunos países donde se puede realizar esta terapia son Estados Unidos, México, Australia, Nueva Zelanda y la República Dominicana. Existen programas especiales para embarazadas y personas con tristeza profunda o depresión. En este caso, el paciente siempre tiene que estar asistido por un biólogo marino y un fisioterapeuta.

El contacto con los felinos es muy aconsejable para personas con problemas psicológicos. Un gato sirve para recuperar a la gente en casos de accidentes cerebrovasculares, reduce la ansiedad en tratamientos extensos como la quimioterapia, previene la depresión, hace que las personas se sientan ocupadas y permite tratar a los niños con problemas auditivos o de habla. Además, se trata de un excelente terapeuta para los tratamientos en personas mayores.

Por ultimo las terapias asistidas con equinos ayudan a personas con problemas de hiperactividad y déficit de atención, baja autoestima, esquizofrenia o ansiedad, ya que el caballo tan sólo reacciona ante el impulso del ser humano sin tener en cuenta el aspecto físico, además de actuar como espejo para las emociones del paciente, lo cual permite al mismo ser más consciente de sus propios impulsos.

Hay granjas especializadas en las cuales personas con problemas emocionales o de conducta trabajan participando en las tareas de la granja cuidando y siendo responsables de algunos animales, lo que ayuda a incrementar la confianza en uno mismo.

Los efectos terapéuticos que las mascotas pueden tener en todos los ámbitos de la vida de un ser humano son realmente asombrosos. Estos nos demuestran afecto simplemente por existir, por ser quienes somos, sin hacer juicios de valor, y aunque los animales puedan ser nada para algunos, algo para muchos y todo para pocos, en general tenemos mucho que agradecer al reino animal.

Fuente de información

http://www.elmundodelperro.net/noticia/2524/sabias-que/beneficios-que-aportan-los-animales-en-la-psicoterapia.html

 

Cuidarse para poder cuidar

  • https://www.flickr.com/photos/ferelmafe/3986821442

Ser cuidador es un trabajo a jornada completa y con muchas horas extras, con el plus añadido de ser un puesto que muchas veces no es reconocido, tanto a efectos económicos como en la gratitud, descanso y apoyo que merecen por prestar un apoyo tan esencial. Fruto de ello, encontramos el siguiente artículo de la web mayormente.com donde vemos datos escalofriantes como que “más de la mitad de dichos cuidadores acaban padeciendo problemas en su salud” como por ejemplo estrés, ansiedad e, incluso, depresión.

Fuente: http://www.anticapitalistes.net/spip.php?article2203

Por esto, creemos que debemos dedicar un espacio a este colectivo que no goza de la repercusión ni del agradecimiento que se han ganado, pero que ni de lejos recibe. A continuación os dejamos un breve post sobre esta figura tan esencial para muchas personas de nuestro país:

La figura del cuidador
Cuidar a una persona en situación de dependencia no es una tarea fácil. Es una labor de humanidad y una expresión de responsabilidad, pero a la vez una fuente de aprendizaje y de crecimiento en muchos sentidos. Exige una serie de condiciones y de habilidades técnicas que se pueden adquirir, pero también, de manera especial, se debe tener una actitud de respeto activo hacia los derechos del otro, además de favorecer el desarrollo de unas determinadas virtudes.

Los cuidadores no profesionales de personas que requieren asistencia son aquellos (familiares o amigos) que prestan a una persona con dependencia los apoyos precisos para satisfacer sus necesidades básicas y aquellas otras carencias derivadas de su condición.
Sin embargo no podemos definir el tiempo de cuidado, ya que en ocasiones solo se trata de un periodo corto, en otras de largos años, o incluso de toda la vida que afectaran lógicamente al entorno del cuidador/a, en concreto a su familia. Por ello, es necesario que las personas que se responsabilicen de los cuidados conozcan todas las herramientas de las que dispone, tanto para el cuidado de la persona afectada, como para su autocuidado. En ocasiones no es así.

La labor de estas personas es invisible para la sociedad y, a menudo, para el propio entorno familiar que dan por hecho que es su obligación. Además, en demasiadas ocasiones, no se repara en la necesidad de repartir las obligaciones de forma equitativa para evitar la sobrecarga del cuidador principal. Entonces, con frecuencia puede aparecer el síndrome del cuidador, un trastorno que se caracteriza por el agotamiento físico y psíquico.

¿Qué conlleva ser cuidador?
Hay que tener en cuenta que la edad media de los cuidadores principales es de 52 años. Por esto, es muy probable que en ellos estén comenzando algunos de los cambios que conlleva el envejecimiento, como disminución de la fuerza muscular. Si a esto se añade el hecho de que están sometidos a un esfuerzo físico mayor que cualquier otra persona a esa edad, no es sorprendente que algunos de esos cambios se aceleren o que aparezcan de forma precoz.
Seguir algunos de los siguientes consejos sería positivo para no sucumbir en el cuidado de la persona que requiere ayuda.

  • Conocer muy bien los cuidados que necesita la persona dependiente.
  • Descansar cada día lo suficiente.
  • Cuidar las amistades de siempre o buscar nuevos amigos.
  • Seguir reservando un espacio para el ocio (leer, caminar…)
  • No olvidar el sentido del humor.

Para poder cuidar a alguien es necesario que se cuiden ellos también. No tienen por qué sentirse culpables por necesitar igualmente cuidados. Al resto de la sociedad cabe preguntar: ¿quién cuida de quienes nos cuidan? Ell@s también tienen derechos, necesidades, sentimientos…

logo-suma-de-todosEMPRESA AUTORIZADA POR LA CONSEJERÍA DE POLITICAS SOCIALES Y FAMILIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.
Gerosol Asistencia presta sus servicios en todo el territorio regional.
Números de autorización S2941, S5424 y S6584 (Rehabilitación Médico Funcional), posee todos los certificados necesarios para prestar sus servicios con la máxima garantía de calidad.

Satellite
CENTRO ACREDITADO por la D. G. de Coordinación de la Dependencia para la prestación del CHEQUE SERVICIO.

Si desea solicitar más información sobre este servicio, cómo tramitarlo y los requisitos necesarios para su gestión, puede hacer link en el siguiente enlace

.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies
¡Llámanos!