Posts sobre alimentación

La cárcel, último hogar de la tercera edad japonesa

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Asomarse al mundo de la pobreza nos hace conectar ineludiblemente con el de la marginación, entendida como forma de exclusión social, soledad, discriminación y otros muchos modos de aislamiento, como el que se desprende de la vergüenza que se siente ante el pobre, quien no suele estar presentable, suele padecer enfermedades, va mal vestido, sucio, huele mal y su presencia a nuestro lado nos incomoda, entre otras razones, porque su necesidad le arrastra, a menudo, a desestabilizar e incumplir el orden establecido, incluso con la comisión de delitos.

Japón, ¿jubilación dorada?

En Japón, la población está envejeciendo a pasos agigantados. Tanto que casi no hay recursos para atenderlos. Ante el desamparo en el que viven, algunos ancianos toman decisiones desesperadas… como ir a la cárcel. La soledad y la falta de recursos económicos son las principales razones que empujan a delinquir a este colectivo, cada vez mayor en la sociedad japonesa.

Este  grupo de delincuentes tienen alrededor de 60 años. Son arrestados por robar en tiendas y por reincidir hasta seis veces en el mismo delito. Esto ocurre en un estado donde el hurto de un sándwich de 200 yenes (1,4 €), puede generar una sentencia de prisión de hasta dos años. De esta forma, los ancianos han encontrado en estos delitos una vía por la que tener un hogar y asistencia social gratis.

Las bajas pensiones públicas, la contraprestación mensual media es de 78.000 yenes (609 euros), impiden a estos ancianos adquirir los servicios y productos básicos para sobrevivir.

Como dato significativo, por primera vez en la historia, las ventas de pañales para adultos han superado a las de pañales para bebés.

El envejecimiento de la población del país y las escasas pensiones no lo explican todo. Atribuyen este fenómeno a los cambios registrados en la sociedad nipona, mucho más individualista y dura que antes. Se ha roto la tradición ancestral nipona de reunir bajo un mismo techo a tres generaciones de una misma familia, una situación que garantizaba a las personas mayores que en la etapa final de su vida estarían bajo el cuidado de sus familiares más próximos. Este panorama ha dejado prácticamente de existir.

En los tiempos actuales, los más jóvenes abandonan el hogar familiar antes y a menudo se trasladan a otra ciudad en busca de un trabajo. Una coyuntura que provoca que las personas de la tercera edad se encuentren solas, desorientadas, aisladas de la sociedad que las rodea.

La cárcel vista como un hogar.

Los presos en Japón tienen prohibido hablar en el trabajo, solo pueden caminar en fila india, y si tienen la rara oportunidad de asistir a un espectáculo artístico deben sentarse erguidos con las manos sobre su regazo y, por lo general, no pueden aplaudir.

Restricciones que, sin embargo, pasan a un segundo plano para muchos ancianos que encuentran una seguridad y un bienestar en la cárcel. Además, en el plano afectivo, en la prisión los ancianos son prisioneros mimados, mientras que la sociedad exterior es muy dura con ellos.

Por consiguiente, ante el aumento de la población carcelaria de la tercera edad, las autoridades japonesas han decidido adecuar sus instalaciones penitenciarias. Así, por ejemplo, una planta entera de la prisión de Onomichi, cerca de Hiroshima, ha sido adaptada a las necesidades de estos reclusos.

Es difícil de asimilar que en los tiempos que corren, la gente de avanzada edad después de trabajar toda su vida y sacar el hogar y una familia adelante, tengan que recurrir a la comisión de delitos para poder tener un plato de comida y asistencia médica, bien sea porque con su pensión no les llegue o por el hecho de que no tengan a nadie que les cuide.

A nuestra sociedad se le debe poder exigir una mayor lucha y respeto para que nuestros mayores, sean de donde sean, tuvieran una buena vida después de haber luchado tanto para que nosotros, los más jóvenes, pudiéramos disfrutar de los derechos y libertades que ellos nos consiguieron.

Fuente de información

https://m.magnet.xataka.com/en-diez-minutos/los-ancianos-en-japon-que-buscan-ir-a-prision-para-no-quedarse-solos-y-pobres

 

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

“Piel de Mariposa”: Una fragilidad extrema

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Quizá el nombre no te suene en absoluto o quizá sí sepas de qué trata porque has tenido que encontrarte con este tipo de piel en tu vida o en tu entorno más cercano. La epidermis bullosa es conocida como “la piel de mariposa” o “piel de cristal” y aunque tiene un nombre bonito no es para nada agradable. Veamos que hay detrás de esta delicada condición.

Desde el nacimiento

La piel de mariposa o epidermólisis bullosa es una enfermedad rara, degenerativa y sin cura. Las personas con piel de mariposa tienen la piel tan frágil como las alas de una mariposa, y cualquier roce, por mínimo que sea (el agua de la ducha al caer, el cambio de un pañal, una etiqueta), les produce heridas que llegan a cubrir el 80% de la superficie del cuerpo.

No resulta nada fácil acostumbrarse a ver a un niño con este tipo de enfermedades. No obstante, aún es más duro para esos padres y madres que cuidan con esmero que la ropa no les haga daño, que no se hieran al jugar, que no se caigan, que no rocen nada ni sean rozados. Otro aspecto a tener en cuenta de los niños con piel de mariposa es la soledad con la que muchas familias viven esta realidad. El alto coste que implica el mantener atendidos a los pequeños como merecen y necesitan es altísimo.

Esta enfermedad implica vivir con dolor desde el mismo momento del nacimiento. Y todo porque la proteína encargada de unir las dos capas más externas de la piel, la dermis y la epidermis, no funciona correctamente.

La modificación genética como caso de éxito

La ingeniería genética ya ha podido revertir uno de estos casos, el de un niño alemán que tenía el 60% de su piel gravemente afectada por esta enfermedad. Para ello, extrajeron células de su propia piel y las modificaron genéticamente para corregir el malfuncionamiento de esta proteína. Tras este proceso, le injertaron de nuevo su propia piel crecida en laboratorio, y tras 8 meses consiguió regenerar de nuevo su dermis.

Pues bien, hoy, casi dos años después de la intervención, este niño, que entonces tenía siete años, no sólo no sufre prácticamente molestias, sino que además puede ir al colegio e, incluso, juega al fútbol, recuperado y con una piel nueva.

Más de la mitad de los afectados con piel de mariposa ha recibido un tratamiento inadecuado por parte de los sanitarios debido a la falta de conocimiento de la enfermedad, una realidad que se intentará paliar con la creación de dos centros de referencia para la atención de estos enfermos.

Se trata del Hospital Universitario La Paz en Madrid y el Hospital Sant Joan de Déu-Clínic en Barcelona, que atenderán a las entre 3.000 y 5.000 personas que se estima padecen esta enfermedad poco frecuente en España.

La solución aplicada al niño alemán ha sido extrema, ya que se trataba de un caso de vida o muerte. Es un caso muy individual ya que su variante no afectaba a las mucosas, algo que es habitual en el resto de pacientes. La solución por tanto no es universal, y habría que ver si se puede y cómo se puede aplicar en otros casos, pero cualquier paso adelante es un avance.

Fuentes de información

http://www.larazon.es/sociedad/un-nino-con-piel-de-mariposa-logra-regenerar-el-80-de-su-piel-gracias-a-una-terapia-genetica-IJ16865296

http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2017/11/08/5a03217fca4741417b8b46ce.html

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Cuidados paliativos: De curar a cuidar

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

El envejecimiento de la población y el creciente número de personas con enfermedades crónico-degenerativas y con cáncer representan un reto importante para los servicios de salud en las sociedades desarrolladas. Muchos de estos enfermos, al final de su vida, padecen un sufrimiento intenso y precisan una atención sanitaria y social que implica a todos los ámbitos asistenciales. Los tratamientos no han conseguido revertir la enfermedad y la ésta avanza. En estos momentos la calidad de vida cobra una mayor importancia. Ante esta realidad, conoce qué opciones se presentan, qué ayudas hay y de qué manera puedes enfrentarte a esta situación.

Diferenciar entre tratamiento y cuidado paliativo

Son muchas y complejas las necesidades que se deben atender cuando nos enfrentamos con una enfermedad avanzada: desde la esfera física de la persona enferma hasta la dimensión psicológica, social y espiritual de la misma y de sus familiares. Sin embargo, la medicina actual está básicamente centrada en la atención de la esfera física, es decir, en curar siempre y cuando sea posible, al margen de la persona que padece esa enfermedad. Ahí entran en acción los equipos sanitarios que conforman los servicios de cuidados paliativos.

Estos especialistas tienen presente que la medicina puede curar a veces, aliviar la mayor parte de las ocasiones y debe consolar siempre. De ahí que su prioridad sea aliviar el sufrimiento tanto del paciente como de sus familiares. Los profesionales de cuidados paliativos identificarán y tratarán de forma temprana e impecable tanto el dolor físico, como los problemas de índole psicológica, del entorno socio-familiar e incluso las necesidades espirituales, independientemente de que haya o no presencia de creencias religiosas. El enfoque de la atención integral va dirigido siempre al binomio paciente-familia proporcionando la mejor calidad de vida posible.

 

Inicialmente, los cuidados paliativos se plantearon para ayudar a los enfermos con cáncer, sin embargo, su uso se ha extendido hacia una infinidad de enfermedades crónicas y degenerativas. Los cuidados paliativos son aplicables de forma precoz en el curso de la enfermedad y no excluye a otros tratamientos activos, como pueda ser la quimioterapia o la radioterapia en el supuesto de los enfermos con cáncer avanzado. Por tanto, es erróneo pensar que los cuidados paliativos se aplican cuando “ya no hay nada que hacer” por la persona enferma. Esto sí ocurre con los tratamientos paliativos, los cuales comienzan después de que se suspende el tratamiento de la enfermedad y cuando es claro que la persona no va a sobrevivir a ella.

El objetivo de los cuidados paliativos es tratar los síntomas apremiantes, como el dolor, las dificultades para respirar o las náuseas, entre otros. Recibir cuidados paliativos no implica necesariamente que uno se esté muriendo.

Muchas veces, los especialistas en cuidados paliativos trabajan como parte del equipo multidisciplinario para coordinar el cuidado médico. Este equipo de cuidados paliativos puede estar formado por médicos, por enfermeras, dietistas titulados, farmacéuticos y por asistentes sociales, incluso psicólogos o sacerdotes del hospital. Los especialistas en cuidados paliativos pueden recomendar a los médicos de atención primaria cómo controlar el dolor y otros síntomas en sus pacientes.

Hay que tener en cuenta que cuando el equipo de cuidados paliativos entra en acción para atender a un enfermo terminal y a su familia, se pueden producir dos tipos de situaciones. En ocasiones, puede que algunos procesos de estos enfermos hayan sido rápidos, lo que supone un duro golpe para el afectado y sus seres queridos, pero otras veces puede que hayan llegado a esta situación tras varios años de un lento e inexorable deterioro, lo que entraña un gran desgaste para el cuidador.

El entorno es clave para el enfermo

Lo lógico es que, por una parte, sea el profesional (el médico, oncólogo, neurólogo…) que está en contacto constante con el enfermo y sus síntomas quien decida derivarlo a cuidados paliativos para controlarlo. Otras veces, los familiares, que ven a su ser querido sufriendo, con dolor, sin dormir y que no responde bien al tratamiento, son quienes buscan aliviar sus síntomas. Es importante que se tome conciencia de que los cuidados paliativos están ahí y que son un derecho que tiene toda la población. Ante una situación avanzada, el enfermo y su familia pueden pedir ser atendidos por especialistas de cuidados paliativos.

Cuando llega el momento de dar cuidados especializados a un familiar en condiciones delicadas, nuestra primera idea es hospitalizarle, para que este pueda recibir la atención que necesita por parte de profesionales. Sin embargo, la hospitalización no es siempre la mejor respuesta a esta situación. Al contrario, elegir hospitalizar al paciente terminal puede ser una medida altamente contraproducente.

Los hospitales, clínicas y otros centros de cuidado médico están estrechamente relacionados con el sufrimiento humano y otras emociones de notable connotación negativa. Asimismo, los pacientes que están hospitalizados suelen sufrir la soledad a un nivel mucho más elevado, al compartir menos tiempo con familiares y amigos. Esto implica un importante riesgo de depresión y dolor emocional. Sin embargo, estar en casa implica un ambiente familiar, en el cual no hay reglas institucionales y otros factores que suelen ser decisivos en condiciones de hospitalización. Asimismo, el paciente terminal no ve a otros pacientes, los cuales probablemente estén sufriendo, impresiones que resultan muy negativas para la persona.

Dejar de ser autónomo y comenzar a dar problemas a la familia es uno de los mayores miedos de nuestro tiempo. Nos hemos convertido en una sociedad en la que le damos sentido al ser humano en función de lo que es capaz de hacer. Los objetos, incluso los animales, sí tienen un valor económico pero las personas tenemos algo más y es que nuestra propia existencia vale por sí misma Hay que recordar que la vida es como un círculo: de la misma manera que nacemos sin poder valernos por nosotros mismos es posible que muramos de igual forma. Por tanto, morir es igual de importante y tenemos que ayudar a que esa persona se sienta querida hasta el final, que sepa que no está sola y que las personas que deja atrás se quedan lo mejor posible.

 

Fuente de información

http://www.lavanguardia.com/salud/medicina-familia/20140520/54408131228/cuidados-paliativos-final-vida.html

http://www.20minutos.es/noticia/3160380/0/enfermos-terminales-quieren-recibir-cuidados-paliativos-casa/

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Glaucoma, el ladrón de visón

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Dicen que los ojos son el reflejo del alma. Ver, mirar y que te vean, es un regalo. Pero de repente, una palabra puede cambiarlo todo. Conocido popularmente como “presión en la vista” el glaucoma es un problema serio, al que hay que tenerle respeto. No sirve temer a una enfermedad de esta magnitud, pero sí contar con los conocimientos necesarios para evitar que se agrave el cuadro. Aprende en este artículo más sobre el glaucoma.

La presión ocular es la responsable

Se entiende por glaucoma un grupo de enfermedades oculares que se asocian fundamentalmente a un aumento de la presión del líquido del interior del ojo, y que tienen en común la lesión progresiva del nervio óptico, que transmite las señales visuales desde el ojo al cerebro, lo que no nos permite ver adecuadamente.

El deterioro del nervio ocular es irreversible y ocasiona una progresiva pérdida de la visión lateral, como si miráramos a través de un túnel. Precisamente esa pérdida de visión gradual y la ausencia de dolor, en la mayoría de los casos, provoca que la persona no sospeche. El gran problema del glaucoma es que si no se detecta a tiempo puede producir graves problemas de visión y, en un 5% de los casos, ceguera total. Una vez diagnosticada, no obstante, se puede frenar en la mayor parte de los casos.

Dicho empeoramiento  en la visión comienza por la zona periférica, mientras que la visión central (la que nos permite leer, ver la televisión, etc) se pierde ya en fases avanzadas. En la mayor parte de los glaucomas la progresión es muy lenta, al igual que ocurre con el envejecimiento; de ahí que el afectado no se dé cuenta de que ha perdido visión hasta que la enfermedad ya está en un estado avanzado.

Glaucoma 2

El ojo contiene en su interior un fluido que se renueva constantemente, pero si falla el sistema de drenaje, la presión intraocular aumenta y puede dañar el nervio óptico. Por tanto, las dos categorías principales de glaucoma son glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado. En ambos casos hace referencia al ángulo de drenaje interno del ojo que controla la salida del fluido continuamente producido dentro del ojo. Si el fluido logra acceder al ángulo de drenaje, estamos frente a un glaucoma de tipo ángulo abierto. Si el ángulo de drenaje se encuentra bloqueado y el fluido no lo alcanza, se trata de un glaucoma de ángulo cerrado.

El diagnóstico temprano puede ser un gran aliado

Aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida, es más frecuente a partir de los 60 años y hay varios factores de riesgo como la diabetes, la presión intraocular alta, antecedentes familiares, miopía elevada, hipertensión arterial o estar medicado con corticoides. Esta lesión es la segunda causa de ceguera en España por detrás de las cataratas.

En España tiene una incidencia alta, y se estima que en seis millones el número de personas con él o con posibilidades de padecerlo.

El diagnóstico del glaucoma se realiza mediante un estudio en el que se mide la tensión ocular, un examen del nervio óptico y, en caso de duda, se evalúa el campo visual. La detección precoz permite una mayor variedad de tratamientos que van desde la aplicación de colirios a la intervención quirúrgica.

No se pueden cerrar los ojos ante la idea de que el glaucoma y la ceguera están muy unidos, pero con la detección precoz se puede frenar su progresión y evitar así la pérdida de la vista. Porque aunque sea silenciosa, podemos callarla.

 

Fuentes de información

https://www.glaucoma.org/es/que-es-el-glaucoma.php

https://medlineplus.gov/spanish/glaucoma.html

 

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Transexualidad, ser o parecer

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

El género es la parte fundamental de nuestra identidad como seres humanos. La primera pregunta que toda persona hace acerca de nosotros es “¿Es un chico o una chica?”. A pesar de su importancia, la mayoría de la gente nunca piensa demasiado acerca del género. No tienen idea de qué es lo que causa la sensación de ser niño o niña, hombre o mujer. La identidad sexual de la mayoría de las personas concuerda con su anatomía. Sin embargo, como ya veremos, las cosas no son tan simples.

Una realidad desconocida

Imaginemos que pasamos por delante de un espejo y al mirarnos vemos que nuestro cuerpo es del otro sexo. Nos quedaríamos perplejos/as por unos instantes, pero al final nos damos cuenta de que todo es real, no nos lo estábamos imaginando.

Hasta hace pocas décadas, la sociedad no empezó a ver con normalidad la existencia de transexuales. Sin embargo, la transexualidad no es un fenómeno actual sino que existe desde la antigüedad, y en diferentes culturas. Según la Organización Mundial de la Salud, el transexualismo (denominación utilizada desde 1940), es el deseo de vivir y ser aceptado como un miembro del género opuesto, por lo general acompañado por el deseo de modificar mediante métodos hormonales o quirúrgicos el propio cuerpo para hacerlo lo más congruente posible con el género preferido.Trasexualidad

La realidad que viven las personas transexuales/transgénero en nuestra sociedad es desconocida y está llena de estereotipos y estigmas negativos. Esto hace que dichas personas vivan una situación muy difícil y frustrante, una realidad desconocida para la gran mayoría de la ciudadanía.

Ser transexual no es una enfermedad. Es una identidad sentida y vivida desde la infancia. Con el paso del tiempo lo importante es ir asumiendo lo que en verdad eres y sientes, y si llegas a la conclusión de que eres una persona transexual, lo importante es buscar ayuda y orientación médica para adecuar tu cuerpo a tu verdadera identidad, lo cual pasa por iniciar el proceso de transexualización.

La identidad de género y la orientación sexual no son lo mismo. La orientación sexual hace referencia a la atracción física, romántica y/o emocional de una persona por otra, mientras que la identidad de género se refiere al deseo interno que una persona tiene de ser hombre, mujer o algo diferente. Las personas trans pueden ser heterosexuales, lesbianas, homosexuales, bisexuales o asexuales, del mismo modo que pueden serlo quienes no son transgénero.

Un proceso de cambio

El cambio de sexo no sólo incluye las operaciones. Éste sólo es uno de los pasos y no es imprescindible. A algunas personas les bastará con hormonarse, otras se pondrán pechos o se los quitarán y sólo unas pocas cambiarán sus genitales. Primero hay que pasar por un diagnóstico psiquiatrico para descartar otras patologías como la esquizofrenia; deben incluirse también informes psicológicos y del endocrino. Este proceso dura de 3 a 6 meses, y si se supera, comienza la hormonación (que es para toda la vida) y la experiencia de vida real, que dura dos años. Después, si los médicos lo aconsejan y el paciente quiere, llega el turno del cirujano plástico para modelar el cuerpo.

Es de vital importancia facilitar y favorecer la inserción laboral a través de la actividad formativa de las personas transexuales para que dicho colectivo esté cualificado evitando su discriminación y fomentando la igualdad en oportunidades con el resto de la población.

En este sentido, hay que sensibilizar a la población en general de la situación de las personas transexuales, su problemática y las circunstancias de vulnerabilidad que sufren.

Para una persona transexual, operada o no operada, la relación con personas que siguen hablándole en su género biológico a pesar de conocer el problema es  totalmente superficial y desagradable. No puede haber actitud más desafortunada en el trato con transexuales que el uso de su género biológico para el trato con ellos.

La necesidad que sienten los transexuales de recibir tratamiento para que su cuerpo se adecúe al sexo al que mentalmente pertenecen se topa con múltiples barreras que les llevan a una situación de marginación y automedicación. La administración de hormonas sin control puede llegar a poner en serio peligro su vida.

La cirugía estética puede ser un medio para corregir algunos defectos, solucionar algún que otro complejo, potenciar encantos, quitarse unos años de encima… Hoy en día el bisturí se ha convertido en un cincel con el que modelar la apariencia física, aunque se deben extremar las precauciones.

Toda intervención quirúrgica, también la cirugía plástica, implica ciertos riesgos. Semanalmente, los cirujanos plásticos llevan a cabo con éxito decenas de operaciones. Sin embargo, cada paciente debe tener en cuenta que todo tratamiento conlleva riesgos, independientemente de la especialidad en la que se lleve a cabo la intervención.

Los principales riesgos y complicaciones de la cirugía plástica son el rechazo de los implantes, trastornos de la sensibilidad, coloración cutánea anormal, necrosis de tejidos, asimetría, cicatrización anormal, trombosis, hemorragias, dolor y reacciones alérgicas al anestésico. Independientemente del hecho de que se trabaja en un espacio estéril se puede producir una infección.

Cuando uno conoce a un transexual, está conociendo a una persona que sabe cómo amar, sabe cómo valorarse a sí misma y como resultado, sabe cómo amar y valorar a otros.

Hay una batalla contra el ser humano, su mente, su espíritu y su esencia. Y esa batalla es real. Con información y consciencia se pueden tomar decisiones responsables y conscientes. Entender al otro significa poder ponerse en su piel más allá de su propia opinión. Es necesario unir esta sociedad tan fragmentada, para poder construir el progreso y obtener resultados positivos, erradicando la discriminación por identidades, porque bien sabemos que todos somos iguales en derechos y eso es lo que deberíamos hacer valer y notar.

 

Fuentes de información

http://www.elmundo.es/f5/comparte/2017/03/03/58b94aa322601d12098b459a.html?cid=SIN12201

http://web.eldia.es/vidaycultura/2013-10-20/7–transexual-nace-hace-sabe-tres-cuatro-anos.htm

http://kidshealth.org/es/parents/transgender-esp.html

 

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page
Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

logo-suma-de-todosEMPRESA AUTORIZADA POR LA CONSEJERÍA DE POLITICAS SOCIALES Y FAMILIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

Gerosol Asistencia presta sus servicios en todo el territorio regional.
Número de autorización S2941 y S5424, posee todos los certificados necesarios para prestar sus servicios con la máxima garantía de calidad.

Satellite
CENTRO ACREDITADO por la D. G. de Coordinación de la Dependencia para la prestación del CHEQUE SERVICIO.

Si desea solicitar más información sobre este servicio, cómo tramitarlo y los requisitos necesarios para su gestión, puede hacer link en el siguiente enlace

.

Compartir postShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies