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Shock diabético: Una amenaza con avance científico

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Tanto si padeces de diabetes como si tienes a alguien cercano que sufre de ésta afección, es conveniente que conozcas los síntomas del coma diabético para reconocerlos a tiempo y saber qué hacer ante una emergencia.

Un coma diabético es una complicación de la diabetes que pone en riesgo la vida y produce pérdida de la conciencia. Si tienes diabetes, los niveles peligrosamente altos de azúcar en sangre (hiperglucemia) o muy bajos (hipoglucemia) pueden provocarlo.

Conocer los síntomas para una rápida actuación

Quien entra en un coma diabético está vivo, aunque no puede despertarse ni responder voluntariamente a las imágenes, los sonidos u otros tipos de estímulos y si no se trata a tiempo puede ser mortal. Si bien las perspectivas son alarmantes, por suerte puedes tomar medidas para tratar de prevenirlo.

Existe una gran variedad de síntomas que te pueden ayudar a tomar las acciones necesarias para saber cómo prevenir un coma diabético. Los síntomas no son los mismos para los diabéticos con hiperglucemia que para los que tienen hipoglucemia. Cuando sube el azúcar puede aumentar la sed, así como la frecuencia para ir a orinar, lo que puede causar deshidratación. En estos casos la persona también puede sentir náuseas, vómitos, cansancio, dolor de estómago…

Por su parte, cuando se tiene una disminución significativa en los niveles de azúcar, los hipoglucémicos tienden a sentirse nerviosos, cansados, irritables, hostiles y hasta agresivos. También, pueden notar temblor, sudoración y cambios en el ritmo de los latidos del corazón. Muchos pacientes dicen sentir mucha hambre. En etapas avanzadas, tanto los hipoglucémicos como los hipoglucémicos pueden desarrollar confusión y/o convulsiones.

Viene bien saber que cualquier persona que sufre de diabetes puede entrar en un coma diabético, siendo los adultos de mediana y mayor edad los que se encuentran más expuestos. Además esta afección suele verse en personas con diabetes tipo 2 y se puede presentar en aquellos que no han sido diagnosticados con diabetes o en personas que no han sido capaces de controlarla.

El coma diabético es una emergencia médica. Si tienes síntomas severos de hipoglucemia o hiperglucemia debes tratar de estabilizar el azúcar en la sangre y llamar inmediatamente a una ambulancia o al número del servicio de emergencia. Así pues, para prevenir el coma diabético debes medir la glucosa en la sangre con regularidad durante el transcurso del día, en ayunas y después de las comidas.

Nuevos medios para el control glucémico

El 14% de los españoles mayores de 18 años padece diabetes tipo 2, teniendo que lidiar a diario con los problemas de esta enfermedad crónica. Además muchos de ellos tan siquiera saben que la sufren.

Resulta interesante conocer que mientras una parte de la comunidad médica investiga un tratamiento que acabe de raíz, o al menos prevenga, la diabetes, otra gran parte de los científicos y emprendedores de salud están centrados en mejorar la calidad de vida de los pacientes. En este último grupo, hay un equipo español perteneciente a la empresa Medicsen que está dando mucho de qué hablar en los últimos años.

Y es que, los creadores del primer páncreas artificial, han sacado a la luz su último gran avance: un hallazgo que, en forma de aplicación móvil, es capaz de predecir los niveles de glucosa con una hora de antelación, evitando así las crisis diabéticas y administrando las dosis correctas de insulina en cada momento.

Gracias a la capacidad de este dispositivo para mejorar la vida de las personas con diabetes, y sus potenciales aplicaciones en el tratamiento de otras enfermedades, han convertido a Eduardo Jorgensen, fundador de Medicsen, en el Innovador del Año España 2017.

Apostemos por los progresos de la investigación para mejorar la salud. En el caso del shock diabético hemos visto que se están haciendo importantes logros, pero no nos debemos olvidar que tanto las personas allegadas como la persona afectada tienen mucha responsabilidad en el buen cuidado de esta enfermedad.

Fuente de información

http://www.elmundo.es/economia/2017/12/04/5a257b91468aeb1e348b467b.html

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“Piel de Mariposa”: Una fragilidad extrema

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Quizá el nombre no te suene en absoluto o quizá sí sepas de qué trata porque has tenido que encontrarte con este tipo de piel en tu vida o en tu entorno más cercano. La epidermis bullosa es conocida como “la piel de mariposa” o “piel de cristal” y aunque tiene un nombre bonito no es para nada agradable. Veamos que hay detrás de esta delicada condición.

Desde el nacimiento

La piel de mariposa o epidermólisis bullosa es una enfermedad rara, degenerativa y sin cura. Las personas con piel de mariposa tienen la piel tan frágil como las alas de una mariposa, y cualquier roce, por mínimo que sea (el agua de la ducha al caer, el cambio de un pañal, una etiqueta), les produce heridas que llegan a cubrir el 80% de la superficie del cuerpo.

No resulta nada fácil acostumbrarse a ver a un niño con este tipo de enfermedades. No obstante, aún es más duro para esos padres y madres que cuidan con esmero que la ropa no les haga daño, que no se hieran al jugar, que no se caigan, que no rocen nada ni sean rozados. Otro aspecto a tener en cuenta de los niños con piel de mariposa es la soledad con la que muchas familias viven esta realidad. El alto coste que implica el mantener atendidos a los pequeños como merecen y necesitan es altísimo.

Esta enfermedad implica vivir con dolor desde el mismo momento del nacimiento. Y todo porque la proteína encargada de unir las dos capas más externas de la piel, la dermis y la epidermis, no funciona correctamente.

La modificación genética como caso de éxito

La ingeniería genética ya ha podido revertir uno de estos casos, el de un niño alemán que tenía el 60% de su piel gravemente afectada por esta enfermedad. Para ello, extrajeron células de su propia piel y las modificaron genéticamente para corregir el malfuncionamiento de esta proteína. Tras este proceso, le injertaron de nuevo su propia piel crecida en laboratorio, y tras 8 meses consiguió regenerar de nuevo su dermis.

Pues bien, hoy, casi dos años después de la intervención, este niño, que entonces tenía siete años, no sólo no sufre prácticamente molestias, sino que además puede ir al colegio e, incluso, juega al fútbol, recuperado y con una piel nueva.

Más de la mitad de los afectados con piel de mariposa ha recibido un tratamiento inadecuado por parte de los sanitarios debido a la falta de conocimiento de la enfermedad, una realidad que se intentará paliar con la creación de dos centros de referencia para la atención de estos enfermos.

Se trata del Hospital Universitario La Paz en Madrid y el Hospital Sant Joan de Déu-Clínic en Barcelona, que atenderán a las entre 3.000 y 5.000 personas que se estima padecen esta enfermedad poco frecuente en España.

La solución aplicada al niño alemán ha sido extrema, ya que se trataba de un caso de vida o muerte. Es un caso muy individual ya que su variante no afectaba a las mucosas, algo que es habitual en el resto de pacientes. La solución por tanto no es universal, y habría que ver si se puede y cómo se puede aplicar en otros casos, pero cualquier paso adelante es un avance.

Fuentes de información

http://www.larazon.es/sociedad/un-nino-con-piel-de-mariposa-logra-regenerar-el-80-de-su-piel-gracias-a-una-terapia-genetica-IJ16865296

http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2017/11/08/5a03217fca4741417b8b46ce.html

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03-XII-2017 Día Internacional de las Personas con Discapacidad: Un reto constante.

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¿Sabías que…?

Según se desprende del informe elaborado hace dos años por la Fundación Adecco con motivo del Día Internacional de la Discapacidad, el 53% de los españoles admite sentir algún grado de incomodidad al relacionarse con personas con discapacidad, fundamentalmente, por desconocimiento, indiferencia, prejuicios y/o sobreprotección.

La discapacidad es aquella condición bajo la cual ciertas personas presentan alguna deficiencia física, mental, intelectual o sensorial.

La discapacidad existe, ha existido siempre y en las más diversas formas. Desde el año 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas,  instauró que cada 3 de diciembre fuese el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, fecha en que los talentos, contribuciones y capacidades de este colectivo se celebran a nivel mundial. El objetivo es promover una mayor comprensión de los derechos de las personas con discapacidad y movilizar el apoyo a la construcción de una sociedad más inclusiva.

Actualmente hay mil millones de personas en el mundo con discapacidad, de las que cerca de cuatro millones están en España. Estas personas se enfrentan a barreras físicas, sociales, económicas y a actitudes que los excluyen de participar de una forma total y efectiva como miembros iguales en la sociedad.

¿Qué nos sugiere hablar de discapacidad?

Nadie espera o desea que otra persona tenga una discapacidad, sin ser el fin del mundo, es en cambio el  comienzo de una historia que jamás soñaron escribir. Una vez dentro, te darás cuenta que es algo mucho más cercano de lo que creías, descubriendo que la discapacidad es una parte natural de la vida, con la que todos convivimos en diferentes proporciones. El secreto es simple: Aprender a enfocarte en la capacidad.

Cuando oímos la palabra discapacidad es posible que lo primero que nos venga a la mente sea una realidad que nos complica la vida, que nos hace más difícil afrontar los retos que se alzan en nuestro camino y reducen nuestras posibilidades de vivir con plena autonomía.

Esto es cierto, convivir con cualquier discapacidad exige más tiempo y dedicación en las actividades básicas de cada día y en la superación de las innumerables barreras que hemos de afrontar para acceder a la educación, al trabajo, a los servicios de salud, así como para participar en la cultura, el ocio y en cualquier actividad de nuestro barrio o de nuestra ciudad. Sin embargo, si cambiamos de perspectiva, se trata de una realidad que nos ofrece algo muy valioso: nos enseña lo mucho que podemos aprender para crear una sociedad mejor.

Participar por la libertad, desde la discapacidad, puede ser arduo, una cuesta que nos parece imposible de subir, pero es entonces cuando hemos de recordar las sabias palabras de Nelson Mandela: Todo parece imposible hasta que se hace.”

La libertad necesita una sociedad más accesible, más justa, más empática. Una sociedad capaz de reconocer el inmenso valor de la diversidad humana. Pero, sobre todo, la libertad se nutre del valor de muchas personas concretas, de muchas personas con  nombres y apellidos que a diario luchan por hacer realidad sus sueños más nobles.

Las personas con capacidades diferentes somos, hoy en día, mucho más visibles en nuestra sociedad que hace algunas décadas. Antes, a muchos de ellos, se les segregaba y no se le abrían puertas para ser realmente parte de la vida en comunidad. Hoy las cosas han cambiado, muchas personas con diversos tipos de discapacidad trabajamos, estudiamos e incluso algunas forman sus propias familias. Sin embargo, como país estamos lejos de ser una sociedad realmente inclusiva. Si bien existen leyes que promueven la integración, en la práctica aún existen un sin número de barreras que interfieren en dicho proceso. Para ir avanzando en esta dirección son fundamentales dos cosas: crear conciencia ciudadana y seguir elaborando políticas públicas orientadas a promover una inserción real.

En la actualidad, el enfoque de la discapacidad pone el énfasis en la capacidad de adaptación, es decir, en cómo lograr un adecuado ajuste entre las necesidades de la persona y sus capacidades respecto al medio en el que le toca desenvolverse. Por eso la sociedad  tiene una gran responsabilidad y, hoy en día, nadie puede sentir que el tema es ajeno a su vida.

El objetivo final de los días internacionales no debería ser limpiar la conciencia dedicando un día a un colectivo y ya está. El objetivo es totalmente opuesto, recordar a todos que las personas con cualquier tipo de discapacidad vivimos un reto diario, y vamos aún más allá, no se trata de cubrir necesidades o suplir dificultades, sino de desarrollar al máximo las habilidades y potencial de cada uno, pues ninguna discapacidad debe ser un obstáculo para llegar a ser aquello que queremos ser. Y tú, ¿Qué opinas?

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Cuidados paliativos: De curar a cuidar

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El envejecimiento de la población y el creciente número de personas con enfermedades crónico-degenerativas y con cáncer representan un reto importante para los servicios de salud en las sociedades desarrolladas. Muchos de estos enfermos, al final de su vida, padecen un sufrimiento intenso y precisan una atención sanitaria y social que implica a todos los ámbitos asistenciales. Los tratamientos no han conseguido revertir la enfermedad y la ésta avanza. En estos momentos la calidad de vida cobra una mayor importancia. Ante esta realidad, conoce qué opciones se presentan, qué ayudas hay y de qué manera puedes enfrentarte a esta situación.

Diferenciar entre tratamiento y cuidado paliativo

Son muchas y complejas las necesidades que se deben atender cuando nos enfrentamos con una enfermedad avanzada: desde la esfera física de la persona enferma hasta la dimensión psicológica, social y espiritual de la misma y de sus familiares. Sin embargo, la medicina actual está básicamente centrada en la atención de la esfera física, es decir, en curar siempre y cuando sea posible, al margen de la persona que padece esa enfermedad. Ahí entran en acción los equipos sanitarios que conforman los servicios de cuidados paliativos.

Estos especialistas tienen presente que la medicina puede curar a veces, aliviar la mayor parte de las ocasiones y debe consolar siempre. De ahí que su prioridad sea aliviar el sufrimiento tanto del paciente como de sus familiares. Los profesionales de cuidados paliativos identificarán y tratarán de forma temprana e impecable tanto el dolor físico, como los problemas de índole psicológica, del entorno socio-familiar e incluso las necesidades espirituales, independientemente de que haya o no presencia de creencias religiosas. El enfoque de la atención integral va dirigido siempre al binomio paciente-familia proporcionando la mejor calidad de vida posible.

 

Inicialmente, los cuidados paliativos se plantearon para ayudar a los enfermos con cáncer, sin embargo, su uso se ha extendido hacia una infinidad de enfermedades crónicas y degenerativas. Los cuidados paliativos son aplicables de forma precoz en el curso de la enfermedad y no excluye a otros tratamientos activos, como pueda ser la quimioterapia o la radioterapia en el supuesto de los enfermos con cáncer avanzado. Por tanto, es erróneo pensar que los cuidados paliativos se aplican cuando “ya no hay nada que hacer” por la persona enferma. Esto sí ocurre con los tratamientos paliativos, los cuales comienzan después de que se suspende el tratamiento de la enfermedad y cuando es claro que la persona no va a sobrevivir a ella.

El objetivo de los cuidados paliativos es tratar los síntomas apremiantes, como el dolor, las dificultades para respirar o las náuseas, entre otros. Recibir cuidados paliativos no implica necesariamente que uno se esté muriendo.

Muchas veces, los especialistas en cuidados paliativos trabajan como parte del equipo multidisciplinario para coordinar el cuidado médico. Este equipo de cuidados paliativos puede estar formado por médicos, por enfermeras, dietistas titulados, farmacéuticos y por asistentes sociales, incluso psicólogos o sacerdotes del hospital. Los especialistas en cuidados paliativos pueden recomendar a los médicos de atención primaria cómo controlar el dolor y otros síntomas en sus pacientes.

Hay que tener en cuenta que cuando el equipo de cuidados paliativos entra en acción para atender a un enfermo terminal y a su familia, se pueden producir dos tipos de situaciones. En ocasiones, puede que algunos procesos de estos enfermos hayan sido rápidos, lo que supone un duro golpe para el afectado y sus seres queridos, pero otras veces puede que hayan llegado a esta situación tras varios años de un lento e inexorable deterioro, lo que entraña un gran desgaste para el cuidador.

El entorno es clave para el enfermo

Lo lógico es que, por una parte, sea el profesional (el médico, oncólogo, neurólogo…) que está en contacto constante con el enfermo y sus síntomas quien decida derivarlo a cuidados paliativos para controlarlo. Otras veces, los familiares, que ven a su ser querido sufriendo, con dolor, sin dormir y que no responde bien al tratamiento, son quienes buscan aliviar sus síntomas. Es importante que se tome conciencia de que los cuidados paliativos están ahí y que son un derecho que tiene toda la población. Ante una situación avanzada, el enfermo y su familia pueden pedir ser atendidos por especialistas de cuidados paliativos.

Cuando llega el momento de dar cuidados especializados a un familiar en condiciones delicadas, nuestra primera idea es hospitalizarle, para que este pueda recibir la atención que necesita por parte de profesionales. Sin embargo, la hospitalización no es siempre la mejor respuesta a esta situación. Al contrario, elegir hospitalizar al paciente terminal puede ser una medida altamente contraproducente.

Los hospitales, clínicas y otros centros de cuidado médico están estrechamente relacionados con el sufrimiento humano y otras emociones de notable connotación negativa. Asimismo, los pacientes que están hospitalizados suelen sufrir la soledad a un nivel mucho más elevado, al compartir menos tiempo con familiares y amigos. Esto implica un importante riesgo de depresión y dolor emocional. Sin embargo, estar en casa implica un ambiente familiar, en el cual no hay reglas institucionales y otros factores que suelen ser decisivos en condiciones de hospitalización. Asimismo, el paciente terminal no ve a otros pacientes, los cuales probablemente estén sufriendo, impresiones que resultan muy negativas para la persona.

Dejar de ser autónomo y comenzar a dar problemas a la familia es uno de los mayores miedos de nuestro tiempo. Nos hemos convertido en una sociedad en la que le damos sentido al ser humano en función de lo que es capaz de hacer. Los objetos, incluso los animales, sí tienen un valor económico pero las personas tenemos algo más y es que nuestra propia existencia vale por sí misma Hay que recordar que la vida es como un círculo: de la misma manera que nacemos sin poder valernos por nosotros mismos es posible que muramos de igual forma. Por tanto, morir es igual de importante y tenemos que ayudar a que esa persona se sienta querida hasta el final, que sepa que no está sola y que las personas que deja atrás se quedan lo mejor posible.

 

Fuente de información

http://www.lavanguardia.com/salud/medicina-familia/20140520/54408131228/cuidados-paliativos-final-vida.html

http://www.20minutos.es/noticia/3160380/0/enfermos-terminales-quieren-recibir-cuidados-paliativos-casa/

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Glaucoma, el ladrón de visón

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Dicen que los ojos son el reflejo del alma. Ver, mirar y que te vean, es un regalo. Pero de repente, una palabra puede cambiarlo todo. Conocido popularmente como “presión en la vista” el glaucoma es un problema serio, al que hay que tenerle respeto. No sirve temer a una enfermedad de esta magnitud, pero sí contar con los conocimientos necesarios para evitar que se agrave el cuadro. Aprende en este artículo más sobre el glaucoma.

La presión ocular es la responsable

Se entiende por glaucoma un grupo de enfermedades oculares que se asocian fundamentalmente a un aumento de la presión del líquido del interior del ojo, y que tienen en común la lesión progresiva del nervio óptico, que transmite las señales visuales desde el ojo al cerebro, lo que no nos permite ver adecuadamente.

El deterioro del nervio ocular es irreversible y ocasiona una progresiva pérdida de la visión lateral, como si miráramos a través de un túnel. Precisamente esa pérdida de visión gradual y la ausencia de dolor, en la mayoría de los casos, provoca que la persona no sospeche. El gran problema del glaucoma es que si no se detecta a tiempo puede producir graves problemas de visión y, en un 5% de los casos, ceguera total. Una vez diagnosticada, no obstante, se puede frenar en la mayor parte de los casos.

Dicho empeoramiento  en la visión comienza por la zona periférica, mientras que la visión central (la que nos permite leer, ver la televisión, etc) se pierde ya en fases avanzadas. En la mayor parte de los glaucomas la progresión es muy lenta, al igual que ocurre con el envejecimiento; de ahí que el afectado no se dé cuenta de que ha perdido visión hasta que la enfermedad ya está en un estado avanzado.

Glaucoma 2

El ojo contiene en su interior un fluido que se renueva constantemente, pero si falla el sistema de drenaje, la presión intraocular aumenta y puede dañar el nervio óptico. Por tanto, las dos categorías principales de glaucoma son glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado. En ambos casos hace referencia al ángulo de drenaje interno del ojo que controla la salida del fluido continuamente producido dentro del ojo. Si el fluido logra acceder al ángulo de drenaje, estamos frente a un glaucoma de tipo ángulo abierto. Si el ángulo de drenaje se encuentra bloqueado y el fluido no lo alcanza, se trata de un glaucoma de ángulo cerrado.

El diagnóstico temprano puede ser un gran aliado

Aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida, es más frecuente a partir de los 60 años y hay varios factores de riesgo como la diabetes, la presión intraocular alta, antecedentes familiares, miopía elevada, hipertensión arterial o estar medicado con corticoides. Esta lesión es la segunda causa de ceguera en España por detrás de las cataratas.

En España tiene una incidencia alta, y se estima que en seis millones el número de personas con él o con posibilidades de padecerlo.

El diagnóstico del glaucoma se realiza mediante un estudio en el que se mide la tensión ocular, un examen del nervio óptico y, en caso de duda, se evalúa el campo visual. La detección precoz permite una mayor variedad de tratamientos que van desde la aplicación de colirios a la intervención quirúrgica.

No se pueden cerrar los ojos ante la idea de que el glaucoma y la ceguera están muy unidos, pero con la detección precoz se puede frenar su progresión y evitar así la pérdida de la vista. Porque aunque sea silenciosa, podemos callarla.

 

Fuentes de información

https://www.glaucoma.org/es/que-es-el-glaucoma.php

https://medlineplus.gov/spanish/glaucoma.html

 

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logo-suma-de-todosEMPRESA AUTORIZADA POR LA CONSEJERÍA DE POLITICAS SOCIALES Y FAMILIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

Gerosol Asistencia presta sus servicios en todo el territorio regional.
Número de autorización S2941 y S5424, posee todos los certificados necesarios para prestar sus servicios con la máxima garantía de calidad.

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Si desea solicitar más información sobre este servicio, cómo tramitarlo y los requisitos necesarios para su gestión, puede hacer link en el siguiente enlace

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