Posts sobre cambios del sueño

Ser mayor y disfrutar del verano es posible

El verano ya está aquí y con él, la época del año más esperada por muchos. El buen tiempo, las vacaciones y el tiempo libre, son algunos de los factores que hacen que el periodo estival sea un oasis en medio de la rutina que nos arrastra a la melancolía durante el resto del año. Tanto para los más jóvenes, como para los más mayores, el verano ofrece muchas alternativas y actividades únicas para realizar. ¿Quién ha dicho que la tercera edad sea aburrida?

Salir de la rutina y conocer nuevas opciones

Considerando que los adultos mayores suelen tener unas circunstancias de vida y de salud particulares, en el sentido de que tienen limitaciones tanto económicas como físicas, es fundamental que el viaje y las vacaciones sean completamente adaptados a sus necesidades, de forma que la experiencia sea lo más grata posible para ellos, y que logren sentirse seguros y tranquilos en el tiempo de esparcimiento que se tomen para viajar.

En cuanto al destino, podemos distinguir entre lugares con actividades de turismo adaptadas a las personas mayores con y sin dependencia: excursiones tranquilas, caminatas, conferencias, visitas culturales, bailes, torneos de cartas, salas de lectura y televisión o actividades físicas (yoga, pilates, taichí, natación, gimnasia, etc.). Además, muchos de estos lugares cuentan con infraestructuras adaptadas a las personas mayores, teniendo playas con accesos cercanos, rampas, baños y duchas para personas con dependencia, e inclusive servicios de asistencia específicos para personas de la tercera edad, todo con el objetivo de hacer la experiencia más agradable.

Por otra parte, el dicho “nunca es tarde si la dicha es buena” es una buena frase para aplicarla aquí. Muchas personas aprovechan estar jubiladas para estudiar aquello que por cualquier razón no pudieron hacer antes. Es un buen momento para adquirir nuevos conocimientos. De hecho, cada vez son más las universidades que ofrecen programas de “escuela de mayores”, donde aquellas personas mayores de 65 años pueden optar a una titulación universitaria. En las bibliotecas y centros culturales es común ver inscripciones para diferentes tipos de talleres y cursos. Simplemente hay que encontrar el adecuado e inscribirse. También es recomendable adentrarse en el mundo de las nuevas tecnologías: crear un blog, leer sobre temas de interés en Internet, manejarse en las redes sociales, o saber usar programas de comunicación online como Whatsapp o Skype.

¿Qué mejor forma de despertar a los sentidos que hacer un poco de turismo gastronómico? Muchas regiones y ciudades proponen distintos tours y visitas gastronómicas. A pesar de lo que podamos pensar, estas visitas no equivalen a comer hasta reventar, sino a degustar especialidades, platos y bebidas locales. Son recorridos muy tranquilos y nada vertiginosos que permiten una asimilación sensorial muy interesante de cada pueblo recorrido. Son perfectos para personas mayores porque sin duda las personas con más experiencia, disfrutan más y mejor de los pequeños placeres exquisitos de la vida.

Disfrutar en familia de actividades cotidianas

El verano es una gran ocasión para poder pasar mucho tiempo jugando a la vez que potenciamos ciertas habilidades cognitivas que nos pueden resultar de mucha utilidad. Juegos de memoria, puzzles, acertijos, etc. Hay un sinfín de opciones.

Si eres de las personas que te quedas en Madrid, puedes aprovechar para ir al cine, a un museo o al teatro, a pasear por el Retiro, o realizar alguna escapada a la sierra. Muchas son las alternativas y propuestas para que el verano en Madrid sea una experiencia igualmente única y gratificante.

Sentarse y ver el amanecer o el atardecer. A muchas personas mayores les gusta levantarse temprano. Esta es la oportunidad perfecta para disfrutar de la fresca mañana con un zumo o un café.

Normalmente las personas de más edad suelen ser abuelos, por ello ¿qué mejor actividad que pasar tiempo con los nietos? Aprende a jugar con ellos y saca el niño que hay en ti.

Debemos tener siempre muy presente que cuidar de nuestros mayores no solo es que tengan atendidas las necesidades físicas, es también hacerles partícipes de las decisiones y consensuar con ellos cómo se gestiona el tiempo. Por este motivo, en Gerosol Asistencia trabajamos por tu calidad de vida y la de los tuyos.

De todas las actividades propuestas, ¿cuáles te gustaría hacer? si nos lees y estás pensando en tus padres o tus abuelos ¿no crees que es buena idea reservar una tarde para hacer alguna actividad con ellos? ¡Anímate!

Somos prisioneros del tiempo

Los horarios, las agendas, las fechas límite y la rapidez con que debemos hacer nuestro trabajo se contagia a todas las áreas de la vida. Cada vez nos reunimos menos con nuestros amigos y esas reuniones cada vez duran menos. La sensación de que el tiempo vuela nos convierte en personas impacientes, que no saben escuchar ni disfrutar del momento presente ¿El día debería tener más de 24 horas? La pregunta marca el ritmo del tiempo moderno. En los últimos años, las horas han cobrado un valor tal, que hoy tener tiempo es considerado un bien de lujo.

El tiempo vuela… ¿o nos lo roban?

Efectivamente, hay días en los que podemos percibir que el tiempo cada vez pasa más rápido. La directora y productora de cine alemana Cosima Dannoritzer ha profundizado sobre este hecho en su documental llamado “Ladrones de tiempo”, estrenado en el festival DocsBarcelona 2018. En él, Dannoritzer presenta el tiempo como el nuevo recurso que todos los poderes ansían; un recurso, a su vez, finito como el agua y el petróleo. La autora viaja alrededor del mundo para explicar cómo se está desapropiando a los ciudadanos de la soberanía sobre un bien intangible que es sinónimo de vida, y alerta de que la falta de tiempo es un problema al alza; la nueva pobreza.

 

“El tiempo es oro”. Una frase que resume la relevancia actual de ese bien escaso; un bien que se reduce cada vez más, debido a “ladrones de tiempo” que encontramos en el día a día, como las redes sociales o la estrategia de las empresas de sustituir a las personas por máquinas, destruyendo millones de empleos y convirtiendo al consumidor en un empleado parcial que debe invertir gratuitamente su tiempo en lo que antes hacían las empresas. Así, por ejemplo, en el supermercado se nos pide pesar la fruta y luego pagar usando un cajero automático; el restaurante nos pide recoger los platos; las líneas aéreas nos exigen un check-in automático y facturar las maletas; la tienda de muebles pide hacer el montaje en casa. Nuestro tiempo pasa de esta manera a formar parte del proceso de producción. Son sólo cinco minutos por aquí, 10 por allí, pero se van sumando.

El documental se rodó en Alemania, Inglaterra, Francia, España, EE.UU. y Japón, y muestra lo generalizado que está el problema. Resulta sorprendente que haya algunas empresas que incluso controlen el tiempo que sus colaboradores tardan en comer o en ir al baño. Esto causa el síndrome de Karoshi, un problema que puede llevar a una persona a la muerte debido al exceso de trabajo. Además, es sabido que la falta de tiempo provoca situaciones de estrés en el trabajo. Éste puede ser causante de síntomas relacionados con la presión, fatiga o sensación de agobio ante esa falta de tiempo, tanto que la persona se puede estresar y causar un ambiente tóxico.

 

El tiempo no es el enemigo. Aprende a disfrutar de tu tiempo libre

Se observa que determinados condicionantes sociales como la falta de tiempo afectan al cuidado de la salud. Así, un 61% afirma haber dejado de acudir al médico en alguna ocasión por este motivo. Las mujeres y los jóvenes de entre 18 y 34 años son los que manifiestan una mayor repercusión de la falta de tiempo en el cuidado de su salud, lo que les impide realizar visitas al médico con mayor frecuencia, el seguimiento de tratamientos médicos o la compra de medicamentos. Por ello, la principal solución a la falta de tiempo, cada vez más extendida entre los españoles, es la asistencia médica a domicilio.

Comprobamos a diario que los horarios de las jornadas laborales hacen cada vez más difícil conciliar vida familiar y trabajo en muchos lugares del mundo. En respuesta a ello, en España, la sociedad civil reclama una “reforma horaria” desde hace algunos años. A diferencia de lo que ocurre en otros países de la Unión Europea, donde las jornadas terminan cerca de las 17.00, en España lo normal es que se alarguen hasta las 19.00 o 20.00.

La prisa llega a convertirse en un estilo de vida. De hecho, mucha gente no sabe qué hacer con su tiempo libre cuando lo tiene. Estar desocupado les produce malestar, sensación de pérdida de tiempo, incluso falta de autoestima porque… “¿cómo puede ser que esté sin hacer nada?, ¿qué dice eso de mí?”. Para este tipo de personas, el aburrimiento es algo desagradable, vacío y sin sentido. Por eso siguen corriendo, aunque ni siquiera sepan hacia dónde.

Por tanto, Ser “pobre de tiempo”, dice Dannoritzer, implica no poder participar de la misma manera en la sociedad. “Si tengo un sueldo bajo, no puedo comprarme tiempo extra contratando servicios. Garantizar un mínimo de tiempo libre para todos debería ser parte de una democracia moderna”.

No es fácil, pero debemos cambiar nuestra relación con el tiempo. El tiempo no es el enemigo, sino la esencia misma de la vida, y debemos aprender a convivir con él e incluso a disfrutar de él. En vez de vivir cada segundo como si fuera el último, de mirar de reojo el reloj con desaprobación cada vez que las cosas no se hacen “en su momento”, relájate y tómate las cosas con más calma. Disfruta de una buena comida o saborea un buen libro. Apaga el móvil y disfruta del placer de estar con tus amigos, con tu familia o con tu pareja. Goza de un trabajo bien hecho, tranquilamente, pero con pasión y precisión. Deja de pelearte con el tiempo.

 

Fuente de información

http://www.lavanguardia.com/vida/20180527/443863947599/documental-cosima-dannoritzer-ladrones-de-tiempo-docs-barcelona.html

Parkinson: Las esperanzas puestas en la investigación

Hasta la fecha el Parkinson es una enfermedad degenerativa que aumenta con la edad, y actualmente no tiene cura. Se sabe que es un problema relacionado con la estructura de una proteína, y es más frecuente en personas mayores de 50 años y sobre todo en ancianos, aunque algunas veces se presenta en jóvenes, principalmente por el factor hereditario. Además, es una enfermedad que no distingue entre sexos, y afecta a ambos géneros por igual.

Una enfermedad neurodegenerativa actualmente sin cura

El Parkinson ocurre cuando las neuronas del cerebro que producen la dopamina (sustancia química cerebral que utilizan las neuronas como apoyo al control del movimiento muscular), se destruyen lentamente. Sin la dopamina, las neuronas en esa parte del cerebro no pueden enviar mensajes apropiadamente, llevando a la pérdida de la función muscular.

Algunos de los síntomas tempranos que pueden ayudar al diagnóstico de esta enfermedad son la pérdida de olfato, el aumento del estreñimiento y los trastornos del sueño o del estado de ánimo. Cuando la enfermedad se encuentra en un estado más avanzado, pueden aparecer temblores de manos, brazos o piernas, así como rigidez y lentitud en los movimientos. En fases más graves, estos temblores pueden ser tan pronunciados que no permitan realizar tareas básicas, como sujetar un tenedor, escribir o controlar el ratón de un ordenador.

 

 

 

 

 

Se calcula que el Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente del mundo, sólo superado en nivel de incidencia por el Alzheimer, con más de 300.000 enfermos en España. El salto en la mejora de la calidad de vida del enfermo se dará cuando se consiga detectar la enfermedad en estadios incipientes. Ya que cuando la enfermedad da la cara con las primeras manifestaciones de temblores o falta de memoria, la mitad de las neuronas afectadas ya han sido eliminadas. Por tanto, es necesario conocer los factores de riesgo y poder pronosticar cualquier evidencia de sospecha.

Avances científicos esperanzadores

En la actualidad, los tratamientos contra esta enfermedad habían servido para paliar sus síntomas, pero no para frenar su desarrollo. Sin embargo, recientemente, un grupo de científicos españoles del hospital Vall d’Hebron y del Clínic-Idibaps de Barcelona han descubierto que una nueva propuesta terapéutica reduce la expresión de una de las principales proteínas implicadas en la progresión del párkinson, la alfa-sinucleína.

Los expertos en la materia han publicado en la revista Molecular Therapy que la administración por vía intranasal en ratones del compuesto terapéutico puede inhibir la síntesis de la proteína responsable del desarrollo de enfermedad de Parkinson. A pesar de que esta terapia se encuentra en fase preclínica, los resultados permiten avanzar en el conocimiento sobre el Parkinson y su cura.

Otra buena noticia en relación con el tratamiento de esta enfermedad es que finales de 2018 es la fecha propuesta para el inicio de los primeros ensayos clínicos en humanos con células madre para tratar el Parkinson

Esperemos que estas nuevas luces en el campo médico-científico, puedan ayudar a personas con Parkinson a recuperar su vida normal o al menos a mejorarles la calidad de vida.

Fuente de informacición:

http://www.lasexta.com/noticias/ciencia-tecnologia/investigadores-espanoles-descubren-nuevo-tratamiento-probado-ratones-que-reduce-avance-parkinson_201802035a75f84c0cf20e2c8b51bcdb.html

Cuando la tristeza profunda se vuelve enfermedad

Nos podemos poner tristes porque hemos discutido con un amigo, hemos roto con nuestra pareja o un buen amigo nuestro se ha mudado a otro lugar. Es natural estar triste, sentirse decaído o desanimado. Todos sentimos estas emociones humanas; son reacciones a las dificultades y los obstáculos de la vida. Sin embargo, cuando estas emociones permanecen demasiado tiempo o son muy intensas, esto pasa a ser una enfermedad que tiene por nombre trastorno depresivo.

La cultura en la que estamos inmersos nos ha llevado a sobrevalorar y magnificar las emociones positivas. Es como si tuviésemos que demostrar que la felicidad y la positividad nos embargan en todo momento y que todo va siempre genial.

La palabra depresión es de uso común en nuestro vocabulario, pero no se tiene muy claro lo que significa realmente, usándose en ocasiones más para referirnos al aburrimiento o a la tristeza de una forma errónea.

Esa idea de que todas las personas con depresión tienen una personalidad temible es falsa. La depresión es mucho más que un estado de ánimo. Los que viven con depresión han aprendido a modificar su humor de cara al exterior. Puede que incluso los consideres las personas más felices que conoces.

La depresión como patología psiquiátrica.

A menudo, las personas con depresión tratan de mostrar al público los aspectos optimistas de su conducta, independientemente de lo que estén sintiendo por dentro. Nadie quiere hundir al resto, aunque esto suponga ocultar sus sentimientos reales.

La depresión puede desencadenarse por los hechos trágicos, pero también, sin causa externa que la justifique. Puede surgir en una vida normal, sin pasar por situaciones estresantes. Por tanto, es una enfermedad, en el sentido psiquiátrico, en la que hay una tristeza patológica que es intensa y más duradera y que está asociada a otros síntomas. Estos son la incapacidad para sentir placer, notable falta de energía, la pérdida de peso y apetito, trastornos del sueño, fatiga, dificultades para concentrarse, y sucesión de ideas reiteradas de sentimiento de culpa, preocupación excesiva por la salud e intentos suicidas.

De hecho, el encéfalo de una persona diagnosticada con este trastorno puede mostrar un nivel de activación mucho más bajo que el de alguien sin depresión, lo cual influye en una gran variedad de procesos mentales, entre ellos la capacidad de memorizar y el modo en el que volvemos a evocar ciertos recuerdos.

Posible primera causa de discapacidad en cuestión de años

Tendemos a pensar que cuando una persona es negativa o se siente triste, cambiar ese estado de ánimo es una cuestión de actitud, pero a veces no es tan fácil como eso. Es importante que se asuma la dificultad que supone superar una depresión y que ello no es debido a la falta de voluntad del deprimido, sino a la propia depresión que, entre otras cosas, anula la voluntad de la persona, trivializar el problema no ayudará a afrontarlo. Hay que ayudar a la persona a darse cuenta, de que igual que existen problemas físicos, que necesitan de tratamiento, ocurre lo mismo con lo psicológico, aunque en este caso la solución no sea sólo la farmacológica.

Para alguien que se encuentra encerrado en esa oscuridad interior, probablemente no sea de utilidad escuchar ese ¡anímate! o que le insinúen que está donde no debe.

Cuando damos consejos, tendemos a ver las situaciones desde nuestra propia perspectiva, pero si queremos realmente ayudar, lo ideal es optar por la empatía, para tener más pistas sobre si esa persona necesita un hombro en el que llorar, distraerse, o solo que la escuchen en silencio. Introducir los pies en sus zapatos y caminar con ellos, siendo así conscientes de cuáles son sus circunstancias, puede orientarnos respecto a qué necesita.

Olvidamos que las primeras personas que detectan una depresión, no suelen ser los médicos, sino las personas más cercanas al paciente y lo que nadie dice, es que para ellos no es nada fácil. Ver a alguien que quieres atravesar esa mala situación es angustioso y frustrante. Puedes ser amigo, puedes ser madre, puedes ser pareja, pero asúmelo, no eres un psicólogo y no deberías intentar serlo. No hay que olvidar, que todos tenemos nuestros límites y que está bien ayudar, pero ciertos problemas hay que ponerlos en manos de un verdadero profesional.

Fuente de información

http://www.lasexta.com/programas/salvados/avances/sabes-realmente-lo-que-supone-sufrir-depresion-uno-de-cada-cinco-de-salvados-en-diez-titulares-jordi-evole-ivan-ferreiro_201801265a6b09590cf2717a3c286300.html

 

Cuidados paliativos: De curar a cuidar

El envejecimiento de la población y el creciente número de personas con enfermedades crónico-degenerativas y con cáncer representan un reto importante para los servicios de salud en las sociedades desarrolladas. Muchos de estos enfermos, al final de su vida, padecen un sufrimiento intenso y precisan una atención sanitaria y social que implica a todos los ámbitos asistenciales. Los tratamientos no han conseguido revertir la enfermedad y la ésta avanza. En estos momentos la calidad de vida cobra una mayor importancia. Ante esta realidad, conoce qué opciones se presentan, qué ayudas hay y de qué manera puedes enfrentarte a esta situación.

Diferenciar entre tratamiento y cuidado paliativo

Son muchas y complejas las necesidades que se deben atender cuando nos enfrentamos con una enfermedad avanzada: desde la esfera física de la persona enferma hasta la dimensión psicológica, social y espiritual de la misma y de sus familiares. Sin embargo, la medicina actual está básicamente centrada en la atención de la esfera física, es decir, en curar siempre y cuando sea posible, al margen de la persona que padece esa enfermedad. Ahí entran en acción los equipos sanitarios que conforman los servicios de cuidados paliativos.

Estos especialistas tienen presente que la medicina puede curar a veces, aliviar la mayor parte de las ocasiones y debe consolar siempre. De ahí que su prioridad sea aliviar el sufrimiento tanto del paciente como de sus familiares. Los profesionales de cuidados paliativos identificarán y tratarán de forma temprana e impecable tanto el dolor físico, como los problemas de índole psicológica, del entorno socio-familiar e incluso las necesidades espirituales, independientemente de que haya o no presencia de creencias religiosas. El enfoque de la atención integral va dirigido siempre al binomio paciente-familia proporcionando la mejor calidad de vida posible.

 

Inicialmente, los cuidados paliativos se plantearon para ayudar a los enfermos con cáncer, sin embargo, su uso se ha extendido hacia una infinidad de enfermedades crónicas y degenerativas. Los cuidados paliativos son aplicables de forma precoz en el curso de la enfermedad y no excluye a otros tratamientos activos, como pueda ser la quimioterapia o la radioterapia en el supuesto de los enfermos con cáncer avanzado. Por tanto, es erróneo pensar que los cuidados paliativos se aplican cuando “ya no hay nada que hacer” por la persona enferma. Esto sí ocurre con los tratamientos paliativos, los cuales comienzan después de que se suspende el tratamiento de la enfermedad y cuando es claro que la persona no va a sobrevivir a ella.

El objetivo de los cuidados paliativos es tratar los síntomas apremiantes, como el dolor, las dificultades para respirar o las náuseas, entre otros. Recibir cuidados paliativos no implica necesariamente que uno se esté muriendo.

Muchas veces, los especialistas en cuidados paliativos trabajan como parte del equipo multidisciplinario para coordinar el cuidado médico. Este equipo de cuidados paliativos puede estar formado por médicos, por enfermeras, dietistas titulados, farmacéuticos y por asistentes sociales, incluso psicólogos o sacerdotes del hospital. Los especialistas en cuidados paliativos pueden recomendar a los médicos de atención primaria cómo controlar el dolor y otros síntomas en sus pacientes.

Hay que tener en cuenta que cuando el equipo de cuidados paliativos entra en acción para atender a un enfermo terminal y a su familia, se pueden producir dos tipos de situaciones. En ocasiones, puede que algunos procesos de estos enfermos hayan sido rápidos, lo que supone un duro golpe para el afectado y sus seres queridos, pero otras veces puede que hayan llegado a esta situación tras varios años de un lento e inexorable deterioro, lo que entraña un gran desgaste para el cuidador.

El entorno es clave para el enfermo

Lo lógico es que, por una parte, sea el profesional (el médico, oncólogo, neurólogo…) que está en contacto constante con el enfermo y sus síntomas quien decida derivarlo a cuidados paliativos para controlarlo. Otras veces, los familiares, que ven a su ser querido sufriendo, con dolor, sin dormir y que no responde bien al tratamiento, son quienes buscan aliviar sus síntomas. Es importante que se tome conciencia de que los cuidados paliativos están ahí y que son un derecho que tiene toda la población. Ante una situación avanzada, el enfermo y su familia pueden pedir ser atendidos por especialistas de cuidados paliativos.

Cuando llega el momento de dar cuidados especializados a un familiar en condiciones delicadas, nuestra primera idea es hospitalizarle, para que este pueda recibir la atención que necesita por parte de profesionales. Sin embargo, la hospitalización no es siempre la mejor respuesta a esta situación. Al contrario, elegir hospitalizar al paciente terminal puede ser una medida altamente contraproducente.

Los hospitales, clínicas y otros centros de cuidado médico están estrechamente relacionados con el sufrimiento humano y otras emociones de notable connotación negativa. Asimismo, los pacientes que están hospitalizados suelen sufrir la soledad a un nivel mucho más elevado, al compartir menos tiempo con familiares y amigos. Esto implica un importante riesgo de depresión y dolor emocional. Sin embargo, estar en casa implica un ambiente familiar, en el cual no hay reglas institucionales y otros factores que suelen ser decisivos en condiciones de hospitalización. Asimismo, el paciente terminal no ve a otros pacientes, los cuales probablemente estén sufriendo, impresiones que resultan muy negativas para la persona.

Dejar de ser autónomo y comenzar a dar problemas a la familia es uno de los mayores miedos de nuestro tiempo. Nos hemos convertido en una sociedad en la que le damos sentido al ser humano en función de lo que es capaz de hacer. Los objetos, incluso los animales, sí tienen un valor económico pero las personas tenemos algo más y es que nuestra propia existencia vale por sí misma Hay que recordar que la vida es como un círculo: de la misma manera que nacemos sin poder valernos por nosotros mismos es posible que muramos de igual forma. Por tanto, morir es igual de importante y tenemos que ayudar a que esa persona se sienta querida hasta el final, que sepa que no está sola y que las personas que deja atrás se quedan lo mejor posible.

 

Fuente de información

http://www.lavanguardia.com/salud/medicina-familia/20140520/54408131228/cuidados-paliativos-final-vida.html

http://www.20minutos.es/noticia/3160380/0/enfermos-terminales-quieren-recibir-cuidados-paliativos-casa/

logo-suma-de-todosEMPRESA AUTORIZADA POR LA CONSEJERÍA DE POLITICAS SOCIALES Y FAMILIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

Gerosol Asistencia presta sus servicios en todo el territorio regional.
Número de autorización S2941 y S5424, posee todos los certificados necesarios para prestar sus servicios con la máxima garantía de calidad.

Satellite
CENTRO ACREDITADO por la D. G. de Coordinación de la Dependencia para la prestación del CHEQUE SERVICIO.

Si desea solicitar más información sobre este servicio, cómo tramitarlo y los requisitos necesarios para su gestión, puede hacer link en el siguiente enlace

.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ACEPTAR

Aviso de cookies