Nuevos tratamientos en el Día Internacional del Dolor
Todos hemos experimentado dolor en algún momento de nuestra vida, y desde pequeños aprendemos que puede aparecer sin previo aviso. El dolor puede durar segundos o acompañarnos toda la vida y a veces lo anticipamos mientras que en otras ocasiones nos sorprende. Es difícil de definir porque adopta muchas formas y niveles de intensidad: lumbar, neuropático, continuo, articular, agudo, emocional… sea como sea, algo es claro: cuando tienes apoyo, el dolor se siente más pequeño. Si te interesa saber por qué es crucial tratar el dolor crónico, sigue leyendo.
Según las estadísticas, el 50% de las consultas médicas son por algún tipo de dolor. Además, una de cada cinco personas sufre dolor crónico, y una de cada tres experimenta un dolor tan severo que le impide llevar una vida normal. Este dolor persistente, que dura más de tres meses, puede tener distintas causas, como la artritis, la fibromialgia o lesiones nerviosas, lo que hace que su tratamiento sea complejo.
Como podéis imaginar, sufrir dolor, y sobre todo dolor crónico, las 24 horas del día, durante los 365 días del año, afecta también psicológicamente y en el modo de vida y su calidad en los pacientes que lo sufren, además de las afectaciones económicas y laborales. Por este motivo la OMS reivindica que el dolor sea considerado una enfermedad y que su alivio se catalogue como un derecho humano.
En Gerosol, además de proporcionar cuidados personalizados, nos dedicamos a concienciar sobre la importancia de una adecuada gestión del dolor crónico en el hogar, ayudando a las personas a preservar su dignidad y mejorar su calidad de vida.
Los avances médicos recientes han dado lugar a tratamientos innovadores que están revolucionando su abordaje.
Hoy, conocemos nuevos tratamientos en el Día Internacional del Dolor. Uno de los tratamientos más prometedores es la estimulación cerebral profunda, que consiste en implantar un dispositivo que envía impulsos eléctricos a áreas específicas del cerebro, modulando la percepción del dolor. Aunque originalmente se usaba para tratar enfermedades como el Parkinson, ahora se investiga su aplicación para diferentes tipos de dolor crónico con resultados alentadores.
Otra tecnología emergente es la estimulación de la médula espinal, que bloquea las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro. Este tratamiento es particularmente eficaz en personas con dolor neuropático, causado por lesiones o problemas del sistema nervioso.
También están ganando popularidad las terapias biológicas, como las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) y células madre, que buscan regenerar tejidos dañados, especialmente en casos de dolor articular o musculoesquelético.

Cada 17 de octubre, en el Día Mundial contra el Dolor, promovido por la OMS, se busca concienciar sobre el impacto del dolor en millones de personas y la necesidad de mejorar los tratamientos y el acceso a terapias eficaces. Este día también sirve para reconocer tanto el sufrimiento físico como el emocional de los pacientes con dolor crónico.
Resulta fundamental prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo y buscar atención médica si experimentamos dolor persistente. De igual manera, es crucial que los profesionales de la salud se mantengan actualizados en sus conocimientos para poder ofrecer a los pacientes las mejores opciones terapéuticas disponibles.
Juntos podemos marcar una gran diferencia en la vida de millones de personas que padecen dolor crónico.

